Esto es lo que escribí hace más de un año, cuando pude ver la última película de Carlos Reygadas en el Festival de Cannes de 2012:
"Post tenebras lux, de Carlos Reygadas, película en competencia muy abucheada en el día de ayer por lo que había escuchado. Volvió a ser abucheada. Debo decir que no comparto esa percepción. Indudablemente, en el marco de propuestas más homogéneas, Reygadas se arriesga a una película que incomoda y propone innumerables lecturas. Es cierto que, como siempre en él, está presente lo religioso (esta vez, más que todo, por la aparición en escena del Maligno) y los paisajes, aún en el acotado tamaño de la pantalla